viernes, 4 de septiembre de 2009

atletico nacional


El Unión.

Corría el año de 1942 y lo que sería posteriormente el Atlético Nacional se llamaba en ese entonces Unión. Eran épocas en las cuales este equipo reconocido por su buen toque y mejor fútbol entrenaba en la cancha de Don Pepe, cerca de la iglesia del barrio Buenos Aires en el oriente de Medellín. Ese año el equipo ganó el torneo de Segunda Categoría de la Liga Antioqueña de Fútbol y con él, su paso a Primera para la temporada de 1943, lo que motivó la fusión con otro elenco de la región llamado Indulana. El nuevo nombre fue la suma de ambos: Unión Indulana, elenco que disputó en ese año el torneo de Primera, el campeonato de más tradición del fútbol aficionado antioqueño.

Los colores del equipo eran verde y rojo. La mitad de la camiseta era verde vertical y la otra parte era roja. La pantaloneta era negra. Los directivos de esa época eran Gabriel Velásquez y Hernando Vásquez, quienes fueron remplazados por Guillermo Berrío, Germán Salazar y Gilberto Mesa poco antes de que comenzara el profesionalismo del fútbol en Colombia, en 1948. Unión Indulana cambiaría nuevamente de nombre en 1947 por el de Atlético Municipal, después que el ingeniero Luis Alberto Villegas Lopera concibiera la idea de crear una sociedad comercial destinada a estimular los deportes y establecer el fútbol y el baloncesto profesionales en Antioquia.
La sociedad inició labores con $50 mil pesos aportados por 500 socios en acciones de $100 pesos cada una, pagaderas en un primer contado de $20 pesos al momento de ingresar a la sociedad y los $80 restantes en un máximo de 12 cuotas mensuales.

La Era Profesional.

Cuando comenzaba el profesionalismo en nuestro país Nacional sufría por los cambios dirigenciales y la falta de dinero.
En 1950 ya se pretendía conformar una nómina basada en jugadores totalmente criollos, y para la época, Nacional se convirtió en el único elenco de puros colombianos en el rentado nacional. Esta política sólo entregó posiciones secundarias en el rentado, por lo que Nacional contrató algunos extranjeros, entre ellos el técnico argentino Fernando Paternóster, quien llevó a los verdes a conquistar el primero de sus ocho títulos en Colombia, único en los primeros 25 años de historia. En la década de los años 60 el elenco verdolaga vivió momentos deportivos difíciles, a pesar de tener nóminas con elementos representativos como Bernardo Cunda Valencia, Gilberto Osorio, el argentino Juan Eulogio Urriolabeitia, Julio Chonto Gaviria, Luis Largacha y Teófilo Campaz, entre otros.

La década de los setenta catapultó a Nacional al grupo de los equipos grandes del país, conquistó los títulos de 1973 y 1976, año en que comenzó uno de los períodos más laureados de los verdes en Colombia. Jugadores como Gustavo Santa, Eduardo Emilio Vilarete, Hernán Darío Herrera, Raúl Navarro, Tito Manuel Gómez, Jorge Hugo Fernández, Oswaldo Marcial Palaveccino, Oscar Calics, Jorge Ortiz, Gerardo Moncada, Francisco Maturana, Pedro Sarmiento, Gilberto Salgado y Jorge Peláez, entre otros, fueron los encargados de dispararlo a los primeros lugares.

La vinculación del entrenador argentino Oswaldo Juan Zubeldía, proveniente de la escuela de Estudiantes de La Plata, le otorgó al club los elementos necesarios para estar cada año en la pelea por el título.
En los años 80 los verdolagas continuaron ubicándose en los primeros lugares y en 1981 conquistaron su cuarto título, nuevamente bajo la orientación del argentino. Esta vez con los peruanos Guillermo La Rosa y César Cueto, quienes nunca serán borrados de la memoria colectiva de los hinchas verdes. Además, se fabricó por parte del técnico un kínder de jugadores que luego sería la sensación en el fútbol colombiano entre los cuales estaban Carlos Ricaurte, Norberto Peluffo, Gabriel Jaime Gómez, Víctor Luna, Luis Fernando Suárez y otros más.
Los últimos extranjeros que actuaron con Nacional fueron el argentino José Luis Brown, campeón del mundo con su país en México 86 y los uruguayos Sergio Santín, Nelson Gutiérrez y Juan Carlos Paz, quienes actuaron en el verde de Antioquia en los años 85 y 86.

Campeón de la Libertadores.

A partir de 1987, bajo la orientación técnica de Francisco Maturana, Nacional ha vivido el proceso más laureado que ha tenido en su historia. Desde ese año nunca ha bajado del cuarto lugar en el rentado colombiano y, en 1989, se consagró campeón de la Copa Libertadores al derrotar en la final al Olimpia de Paraguay, un partido que se disputó en Bogotá, que se definió en tiros desde los 12 pasos y en donde René Higuita desequilibró la balanza al atajar varios de estos cobros.
Era la época de Leonel Alvarez, Luis Carlos Perea, Luis Fernando Herrera, Andrés Escobar (q.e.p.d), Alveiro Uzuriaga (q.e.p.d), Luis Alfonso Fajardo, John Jairo Tréllez, Alexis García y muchos más que vivieron la etapa más gloriosa de un club colombiano en el exterior. El sueño culminó en el último minuto de los tiempos suplementarios de la Copa Intercontinental, cuando Alberigo Evani, del Milan de Arrigo Sacchi, marcó el único gol de la final de clubes. Cuando Francisco Maturana abandonó la dirección técnica del Nacional y se ocupó de la Selección Colombia en 1990, Hernán Darío Gómez lo remplazó.

"El Bolillo" entregó otro nuevo título en 1991 con los delanteros Faustino Asprilla y Víctor Hugo Aristizábal. Además de ellos, conformaban la nómina de Nacional Herman Gaviria, Diego Osorio, León Fernando Villa, Mauricio Serna, Víctor Marulanda, Geovannis Cassiani y Níver Arboleda, entre otros.

El paso de Hernán Darío a la dirección de la Selección Colombia dejó el camino abierto para que llegara al banco verdolaga Juan José Peláez, quien llevó a Nacional a ser nuevamente campeón del fútbol colombiano en 1994, con un equipo en el cual estaban Higuita, Aristizábal, Serna, Alex Comas, José Fernando Santa, Víctor Marulanda, Juan Pablo Angel, Francisco Foronda, Francisco Mosquera y algunos otros. Luego de este título Nacional disputó la final de la Copa Libertadores en 1995 ante Gremio de Brasil. Perdió en Porto Alegre 3-1 y empató en Medellín 1-1, por lo cual sólo alcanzó el subtítulo del torneo.

Una vuelta olímpica más llegó en 1999 bajo la orientación de Luis Fernando Suárez y de los jugadores Miguel Calero, León Darío Muñoz, Robinson Martínez, Néider Morantes, Oswaldo McKenzie, Pedro Alvarez, Dúmar Rueda, Freddy Grisales, Carlos Vilarete y Milton Patiño, entre otros.

Las campañas de Nacional en los últimos 13 años han despertado el interés no solo en Colombia, sino en el mundo. Por eso vende jugadores al exterior, gana títulos en Colombia, triunfa afuera de su tierra y este detalle lo convierte en el equipo
colombiano más representativo de nuestro país. No en vano sus hinchas dicen que el último campeón del siglo XX debe ser el mejor equipo del siglo anterior: Nacional.

Era un sueño ambicioso. Se trataba de convertir al Atlético Nacional en un equipo que hiciera honor a su nombre, integrado únicamente por jugadores colombianos. Un cuadro criollo protagonista del torneo colombiano y que poco a poco pudiera avanzar en el afianzamiento de un estilo propio que nos abriera amplios horizontes en el futuro.

Hoy, medio siglo más tarde de su aparición, con el nombre de Atlético Municipal, vemos con satisfacción que buena parte de los objetivos se han cumplido.

Cincuenta años a lo largo de los cuales el equipo verde y blanco de Antioquia se ha consolidado como el verdadero símbolo del fútbol colombiano.

Cinco décadas llenas de logros y satisfacciones. Ocho estrellas en el torneo de la Dimayor. La primera en el 54 cuando apenas se consolidaba el fútbol nuestro, además de importantes títulos internacionales entre ellos la codiciada Libertadores, hasta el día de hoy en poder de sólo uno de los 18 equipos profesionales del país. Dos Merconorte, dos Interamericanas, un subcampeonato de Libertadores y un sin fin de presentaciones por fuera del país que respaldan el título del Rey de Copas impuesto por nuestra hinchada a lo largo de nuestra historia.

Antes de iniciar un recorrido por cada uno de los años en los que hemos alcanzado una estrella, hagamos un breve repaso por esos que antecedieron el primer título.

La historia nos habla de cinco décadas llenas de triunfos. Un inicio en 1947, fecha en la que según los registros se consolidó el nacimiento del Club Atlético Municipal. Pero realmente nuestros inicios se remontan a 1942 cuando dos equipos, uno de excelente toque y muy buen fútbol ( el Unión) se unió a otro, no tan bueno, pero si entusiasta llamado Indulana y vestido en ese entonces con camiseta verde y pantaloneta roja.

A partir de esta fecha y hasta 1947 el equipo jugó diversos compromisos, viajó a la capital, intervino en la Copa Club Unión con Huracán, hoy Millonarios, y jugó con el Medellín dando origen a los clásicos. Transcurridos algunos años una enorme crisis se apoderó del fútbol de nuestro departamento y fue así como en 1947 y ante los repetitivos descalabros deportivos frente a los equipos del país, la prensa local empezó a presionar con el fin de conseguir la profesionalización del fútbol.

Apareció entonces el Ingeniero Luis Alberto Villegas, un aficionado del deporte que concibió la idea de crear una sociedad comercial dedicada a estimular los deportes y a establecer el fútbol y el baloncesto profesionales en Antioquia para lo cual se dio a la tarea de buscar adeptos, principalmente entre sus colegas. Las pautas de inicio del proyecto presentadas por el ingeniero tenían que ver principalmente con el aporte económico que deberían realizar todos los nuevos socios y que consistía en 100 pesos cada uno. Se necesitaban entonces 500 socios que reunieran cincuenta mil pesos. Se pagarían veinte pesos al momento de ingresar a la sociedad y los ochenta restantes en un máximo de doce cuotas mensuales. Fue así como el viernes 7 de marzo se consolidó el nacimiento de la institución bajo el nombre de Club Atlético Municipal. Un año después nació la Dimayor y con ella el fútbol profesional de nuestro país. 17 de los 22 jugadores que conformaban el equipo fueron inscritos para el primer torneo que culminó el 19 de diciembre.

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